¿EN QUÉ CONSISTE LA “TERAPIA CRANEOSACRAL”?

La Terapia Craneosacral es un suave y profundo trabajo corporal que restablece el equilibrio somato-emocional.

El sistema craneosacro está compuesto por las membranas del sistema nervioso central, el líquido cerebro espinal, las estructuras óseas relacionadas y los tejidos conjuntivos del cuerpo, por ende esta en íntima relación con los sistemas nervioso, musculo esquelético, vascular, endócrino y respiratorio.

El método aplica diversas manipulaciones o técnicas, científicamente desarrolladas a lo largo de los años, que utilizan los huesos del cráneo, del cuello, de las vértebras, de la base de la columna y del tejido blando de todo el cuerpo como vía para evaluar, liberar y equilibrar el organismo.

La Terapia Craneosacral integra de manera holística el cuerpo, la mente y emociones. No solo se tratan los traumas físicos sino los estados emocionales, ya sean de estrés, excitación, depresión, etc. que se reflejan en patrones y posturas características tanto físicos como emocionales. Cuando se liberan las restricciones, se libera también la energía que antes se utilizaba para mantener la contracción del tejido. Por lo tanto, otro de los beneficios de esta terapia corporal es aumentar nuestro nivel de energía y liberarnos de estrés.

LIBERACIÓN SOMATO-EMOCIONAL:

“La Liberación Somato-emocional se basa en una investigación llevada a cabo en la Universidad de Michigan en la década de 1970 por el médico osteópata John E. Upledger y el biofísico Zvi Karni. Sus estudios clínicos llevaron al descubrimiento de que el cuerpo retiene con frecuencia la huella emocional de un trauma físico, sobre todo en lo que se refiere a los sentimientos intensos. Estas huellas emocionales a menudo se depositan en el cuerpo, donde se generan áreas denominadas “quistes energéticos”. El cuerpo puede adaptarse a los “quistes energéticos” – las áreas amuralladas por la emoción. Pero a medida que adquiere más tensión de los sobresaltos diarios y golpes de la vida, el cuerpo puede llegar a un punto de inflexión y perder su capacidad para soportar los “quistes de energía”. Es entonces cuando los síntomas y disfunciones incómodas pueden ser difíciles de suprimir o ignorar.

“Cuando su cuerpo está listo para liberar un “quiste energético”, el paciente puede experimentar una liberación somato-emocional. Tenga la seguridad de que su terapeuta craneosacral va a crear un entorno seguro para que usted pueda ponerse en contacto con estas emociones arraigadas – incluso en silencio. A veces eso es todo lo necesario para permitirles salir de su cuerpo. Otras veces el terapeuta puede pedirle permiso al diálogo gentil, de una manera que le ayude a liberar la energía emocional de los tejidos. Incluso puede ser apoyado con sencillos ejercicios de visualización guiados que le permitan redimir las emociones sin necesidad de analizar o entender. En una sesión de terapia craneosacral, tampoco es raro que el cuerpo asuma espontáneamente la misma posición en la que estaba cuando sufrió la lesión. Esto es completamente natural y permite que la energía emocional atrapada escape a través del mismo camino por el que ingresó al cuerpo. Cuando esto ocurre, los tejidos tienden a suavizarse y a relajarse mientras se expulsa el “quiste energético”. Luego, el cuerpo está libre para volver a sus mayores niveles de salud y de rendimiento.

“Mientras que la respuesta de cada persona a la Liberacion Somato-emocional es diferente, experiencias frecuentes incluyen:

  • Recuerdos espontáneos de los traumas que llevó a las emociones atrapadas.
  • Brote inesperado de emociones como miedo, tristeza, ira, frustración y/o culpa.
  • Una sensación de alivio, ligereza, alegría y gozo una vez que se liberan las emociones.

“Sea cual sea la respuesta, la Liberación Somato-emocional es un proceso totalmente natural que se produce cuando el cuerpo está listo para liberar el residuo final de emociones dolorosas atrapadas. Nunca es forzado, y su terapeuta está ahí para apoyarle en cada paso del camino”.

Preguntas Frecuentes